Tengo miedo al futuro. No al hecho del fin de la vida, de la vejez, ni de la muerte. Tengo miedo a lo que voy a hacer, a lo que voy a tener que hacer y lo que no me quedará más remedio que hacer. Me asusta darme cuenta día tras día de mi poca capacidad de decisión, mi mala orientación, mi ingenuidad, buena fe y extrema esperanza, y de la dependencia que me creo con la mayoría de los que me rodean. Porque así no voy a llegar a ninguna parte. Desde luego tengo demasiadas aspiraciones y sueños para cumplirlos siendo así.
Dejando eso a parte, ¿qué más da? Me preocupo por aprender a ser un adulto cuando ni quiero ni sé serlo, ni siquiera tengo idea de qué voy a hacer con mi vida ahora mismo.
Si tengo más miedo a lo que va a pasar el mes que viene que a nada. Y sí, es por él de nuevo. Yo sólo quiero disfrutar de lo que se me ha dado, y no pensar en lo que no tengo, porque de nada sirve, todos lo sabemos. Sólo saber mirar al futuro sin miedo y vivir el presente feliz. A veces se hace difícil. Sí, a veces soy incapaz de imaginarme con ninguno otro, ni siquiera visualizo alguien mejor. Qúe digo a veces, siempre. Simplemente no puedo. Por muy imbécil que sea, por muchos malos momentos que él no ha pasado ni sabe que yo he pasado. Me siento tan patética. Mirad el mundo, gente, mirad un poco más allá de vuestro ombligo; yo lo hago también... hay tanto sufrimiento. Es egoísta hasta decir basta quejarse por esto. Pero lo tengo tan adentro, no puedo olvidarlo, esta sensación no me deja en paz.
24 de mayo de 2011
Se está acercando...
Little Manhattan

¿Queríais una historia de amor? Aquí tenéis una historia de amor, os dije que no iba a ser bonita. El amor es un asunto feo y terrible que practican los necios. Os destrozará el corazón y os dejará desangrados ¿y qué habréis conseguido al final? Sólo unos cuantos recuerdos increíbles que no os quitaréis de encima jamás.
En fin. ¿Qué es lo más bonito que os ha pasado hoy? (o en esta semana)
16 de mayo de 2011
Presente

Verás, hay muchas formas de ver la vida. Puedes renegarte, sufrir, encerrarte y llorar, también podrás vivir soñando con todo aquello que jamás tuviste y vivir pensando en lo que harás al día siguiente, pero la mejor forma de vivir esta vida nuestra es riendo, ríete de ti, de tu compañero de mesa, del que te hizo sufrir, del que no te quiso nunca, ríete de tus mayores penas y defectos, disfruta de eso que tienes, disfruta de todos los pequeños placeres que esta vida te ofrece, cómete un gran helado de chocolate, tírate del puente más alto al vacío de un río, tarda horas en salir de la ducha, llega tarde a los sitios, sonríe a algún desconocido, besa a quien te apetezca y vive tu vida, disfruta del hoy, es un regalo, por algo se llama presente.
Por cierto a partir de ahora acabaré una entrada de cada día que escriba con una pregunta muy especial que un amigo me hace siempre: ¿Qué es lo más bonito que te ha pasado hoy?
En honor a él. Y quien se anime, que conteste en un comentario!
Querida vida (3):
El mundo está loco, francamente mal de la azotea. La política de este mundo se basa en la ley del más fuerte, en el "como yo tengo poder te machaco". La paz es una posibilidad que ya a penas se ve como algo factible, y me revienta. Tengo un cúmulo de rabia contenida por injusticias que veo pasar día tras día, cosas contra las que no puedo luchar, y otras contra las que me veo incapaz aunque sé que podría. Me siento inútil. Desde cuándo ocurre ésto... lo malo es que se ha visto venir, que se podría haber remediado. Lo triste es que tenemos un tiempo limitado para vivir y lo malgastamos en discutir unos con otros, en hacernos sentir mal por el simple hecho de parecer superior, lo patético es que realmente nos creemos superiores a otros. Lo increíble es que no somos capaces de tener una mano al que lo necesita. Y lo más impresionante es que nadie es capaz de vivir su propia vida como le plazca. Estamos limitados por el dinero, el tiempo y las aparencias. Ya ni la inteligencia está suficientemente valorada, y mucho menos la madurez, y muchísimo menos la sensatez y el saber hacer las cosas bien.
Estoy preparada para cambiar el mundo, empezando por mí, empezando ahora.
Pero sobre todo, soy libre. Y lo soy para hacer las cosas bien, como a mí me apetezcan. Estoy en mi momento, y Charles Darwin lo dijo, "no se puede hace runa tortilla sin romper algunos huevos". Así que eso haré. Querida vida, voy a enloquecer, voy a ser yo misma, voy a quererme aunque sea porque me he aburrido de ser siempre así, voy a vivir como si fuera el último día y muchos de los que hagan como yo posiblemente perderán la cabeza; pero de eso se trata ahora, y no pienso dejar que nadie me lo arrebate.
Llegará un momento en el que haya preparado una buena tortilla española que compartiré con todos los que se la merecen.
Estoy preparada para cambiar el mundo, empezando por mí, empezando ahora.
Pero sobre todo, soy libre. Y lo soy para hacer las cosas bien, como a mí me apetezcan. Estoy en mi momento, y Charles Darwin lo dijo, "no se puede hace runa tortilla sin romper algunos huevos". Así que eso haré. Querida vida, voy a enloquecer, voy a ser yo misma, voy a quererme aunque sea porque me he aburrido de ser siempre así, voy a vivir como si fuera el último día y muchos de los que hagan como yo posiblemente perderán la cabeza; pero de eso se trata ahora, y no pienso dejar que nadie me lo arrebate.
Llegará un momento en el que haya preparado una buena tortilla española que compartiré con todos los que se la merecen.

Dunstan volcó el dinero sobre el mostrador.
- Cóbrate lo que valga.
- En este tenderete no aceptamos dinero.
- ¿No? Y entonces, ¿qué aceptáis?
- Podría quedarme el color de tu pelo -dijo ella-, o con todos tus recuerdos antes de los tres años. Podría quedarme con el oído de tu oreja izquierda... no todo, sólo el suficiente como para que no disfrutases de la música, ni de la corriente de un río, ni la del suspiro del viento.
Dunstan sacudió la cabeza.
- O un beso tuyo. Un beso, aquí en mi mejilla.
-¡Eso lo pagaré de buen grado! -dijo Dunstan, que se inclinó sobre el tenderete y depositó un beso casto en su suave mejilla. Entonces pudo oler su aroma, embriagador, mágico; le llenó la cabeza, y el pecho, y la mente.
- Bien, ya está -dijo ella, y le entregó su campanilla blanca-. Y esta noche volveremos a vernos aquí, Dunstan Thorn, cuando la luna se oculte.
Él asintió y se alejó de ella vacilante; no le hacía falta preguntar cómo sabía su apellido, se lo habría arrancado, junto con otras cosas, como por ejemplo su corazón, cuando él la besó.
15 de mayo de 2011
High.

Es el vasto mundo el que me aturde con sus fantásticos olores, su color brillante y el calor humano, en una mezcla contagiosa que podría atraer al más necio. Aunque no todos puedan disfrutar de sus exquisiteces. Los hay más y menos envenenados por el poder que tiene esta tierra. Me considero un punto medio entre el ambiente codicioso que en muchas ocasiones me tienta y el mundo humilde que incluso se ha cansado de desear.
Intento engañarme cuando en realidad adoro la estabilidad, me encanta vivir de esta manera y no me arrepiento de las penurias que me hacen ser más fuerte. Podría rezar cada día por tener un padre real, por una familia como cualquier otra. Y rezo todas las noches para que se desvanezca la oscuridad que ahora mismo encierra mi estómago. Sea quien sea el que esté escuchándome, yo rezo. Aunque ya no me produce ningún alivio.
Al final la ilusión se difumina con las lágrimas, la esperanza es apenas una chispita verde que rodea mi cuerpo, se abren fisuras en mi corazón, y el alma pierde fuerza. ¿Cuál es el problema, querida? Que las lágrimas son agua, y van al mar; pero cuando el amor se acaba, ¿sabes tú a dónde va?
Cold.
Sé que ya no puedo dar un paso más hacia ti. Porque todo lo que me espera es arrepentimiento. No sabes que ya no soy tu fantasma nunca más? Has perdido el amor que más amé. Aprendí a vivir a medias, y ahora me quieres una vez más. ¿Quién te crees que eres? Corriendo por ahí dejando cicatrices, cogiendo corazones para tu colección y destruyendo el amor. Vas a cogerte un resfriado por el frío que hay en tu alma. Así que no vuelvas a por mí.
Es demasiado tarde para sentirse bien, muy tarde para volver a poner una luz en mis ojos. Desearía poder no recordar la primera vez que nos besamos, porque rompiste todas tus promesas. Y ahora que has vuelto, no vas a conseguirme otra vez.
Ni se te ocurra intentarlo, ¿quién te crees que eres?
Es demasiado tarde para sentirse bien, muy tarde para volver a poner una luz en mis ojos. Desearía poder no recordar la primera vez que nos besamos, porque rompiste todas tus promesas. Y ahora que has vuelto, no vas a conseguirme otra vez.
Ni se te ocurra intentarlo, ¿quién te crees que eres?
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